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Se vende casco antiguo…en Xixona

Decenas de casas, recién reformadas, antiguas o en estado de abandono, anuncian su traspaso con carteles físicos en sus fachadas o en los portales inmobiliarios y la alcaldesa asegura que “siempre ha habido en esa zona fincas que se transfieren”

Un gato negro se despereza durante la siesta del borrego en un tejado de uralita de una cochambrosa casa en lo más alto del casco antiguo de Xixona. Los rayos de sol de una primavera renqueante parten en dos la torre grossa, la principal mole restaurada de lo que fue un castillo almohade. Huele a guiso de ternera con patatas de un hogar próximo. Las calles, o incluso callejuelas por donde siquiera pasa un seat seiscientos, están desiertas. Es hora de comer, pero Made in Jijona no descansa. Sobre todo, porque subir a lo alto del casco urbano de la cuna del turrón y el helado, con vistas directas al Mediterráneo, es placer adulto. Impagable regalo para la vista: un mar de montañas que rodea a un pueblo que escala poco a poco al ser labrado en la sierra y que, en lontananza, se remoja en el infinito del azul turquesa.

Una casa recientemente restaurada en la zona alta del casco antiguo de Xixona, a la venta por Solvia/FOTO BERNAT SIRVENT
Una casa recientemente restaurada en la zona alta del casco antiguo de Xixona, a la venta por Solvia/FOTO BERNAT SIRVENT

Subir por la carretera de Tibi con coche, o a pie por las empinadas costeretas desde la Plaça del pueblo, al castillo de Xixona siempre es tonificante. También la brisa ligera acompaña, como el canto de la alondra, el jilguero o el mirlo. Es sabor a pasado. Un pasado, el del pueblo del turrón y el helado, vastísimo y rico incluso antes de que se firmara el Tratac d’Almizrra.

Pero el pasado no debe olvidarse para vivir el presente y abordar con garantías el futuro. El casco antiguo de Xixona se muere. No es súbita agonía. Porque el enfermo ha requerido de cuidados paliativos durante demasiados años. Algunas pózima se le han dado. En una entrevista reciente a Made in Jijona, la alcaldesa Isabel López Galera se mostraba orgullos del trabajo que habían realizado todos los Ayuntamientos y alcaldes de Xixona, de todos los colores políticos, para mejorar el raval xixonenc, o sea, todo el casco histórico, viejo o antiguo, como quiera llamarle.

 

Icónica Torre Blai en la zona más elevada de Xixona, cuyos dueños también la han puesto a la venta./FOTO SIRVENT
Icónica Torre Blai en la zona más elevada de Xixona, cuyos dueños también la han puesto a la venta./FOTO SIRVENT

Pero esos cuidados paliativos o han sido insuficientes o el inexorable paso del tiempo hace más mella en inmuebles que, en muchos casos, superan los dos siglos de existencia al abrigo de la montaña jijonenca.

A día de hoy, no es difícil contar por decenas los carteles de fincas antiguas, solares con restos derruidos o casas feliz y recientemente restauradas con el cartel exhibido en su balconada bajo la leyenda de ‘se vende’. A esta realidad se suma el mercado de los portales inmobiliarios, donde también hay gran surtido de bienes inmuebles de todo tipo, condición y tasación de mercado en esta zona del casco urbano de Jijona, cuyo deterioro es más evidente cuanto más alto se eleva por sus callejuelas, placetas y pétreos peldaños.

 

Dos inmuebles, uno reformado y otro deteriorado, en una placeta del casco antiguo de Xixona, en imagen de la pasada semana./FOTO BERNAT SIRVENT
Dos inmuebles, uno reformado y otro deteriorado, en una placeta del casco antiguo de Xixona, en imagen de la pasada semana./FOTO BERNAT SIRVENT

No es difícil toparse con cartelería multicolor y números de telefonía fija y móvil sin salir de una misma calle o callejuela. Síntoma inequívoco de que el mercado inmobiliario de la zona alta de Xixona está más viva que nunca. Pero es que hay icónicos edificios, como la Torre Blai, que también están en venta. Aunque sea por la friolera de 1,5 millones de euros. Su origen se remonta a un posible molino de viento, para la molienda de los cereales que, como la cebada y el trigo, tan rícamente crecían en los llanos y praderas debajo de Penya Migjorn o La Carrasqueta. Según la tradición oral, en su interior se produjo la primera aparición de la imagen de San Sebastián, copatrón de Xixona.

Posada, parada y fonda de pintores y hasta de escritores extranjeros, Torre Blai, cuyos dueños actuales son de tradición castrense, también está en plena ‘guerra’ para su venta. Un millón y medio de euros que contrasta drásticamente, por su evidente ubicación y amplitud, con los apenas 12.000 euros por los que es posible adquirir casas de 200 metros cuadrados y tres alturas en la zona baja del casco antiguo, mucho más próxima al Ayuntamiento y al eje social de la Plaça.

 

Un cartel de venta encima de una antena parabólica con el tejado de la iglesia a la derecha./FOTO SIRVENT
Un cartel de venta encima de una antena parabólica con el tejado de la iglesia a la derecha./FOTO SIRVENT

A la hora de evaluar qué está ocurriendo en estas idílica zona del pueblo, donde la panorámica pasa del verde al azul tras casi tocar con la mano el cielo, la alcaldesa de Xixona, Isabel López Galera, lo tiene claro. Cree que el fenómeno del mercado de compraventa de casas en el casco antiguo de Xixona no es más acusado que en cualquier casco histórico de cualquier municipio de la provincia.

“Siempre ha habido casas en venta en el casco antiguo de Xixona y yo no tengo esos datos de que haya decenas de casas en venta en estos momentos, porque en el Ayuntamiento no disponemos de datos inmobiliarios”, explica la alcaldesa al blog web Made in Jijona.

Una casa vieja con el cartel de 'se vende' en su balcón./FOTO SIRVENT
Una casa vieja con el cartel de ‘se vende’ en su balcón./FOTO SIRVENT

El pasado 21 de febrero, este medio digital informó de que la Conselleria de Infraestructuras que dirige María José Salvador Rubert sí ha incluido, inicialmente a Xixona en sus planes a corto plazo para actuar de urgencia en la rehabilitación integral del casco antiguo. La declaración de intenciones se producía a instancias de Made in Jijona y ante su insistencia tras el derrumbe, en la calle Galera, el pasado septiembre de un inmueble de tres alturas sin que milagrosamente hubiera ninguna desgracia personal. Todo queda, no obstante, a merced de que el Gobierno de España apruebe, o no, los Presupuestos Generales del Estado a finales del mes de mayo si finalmente cuenta con el apoyo vasco.

Sería a partir de ahí cuando se convocaría la Conferencia Sectorial de Vivienda que daría alas a la Generalitat Valenciana para recibir su parte del pastel y, a su vez, distribuirla por la geografía valenciana con mayor o menor prioridad. Al parecer, Xixona cuenta en los palanes de la consellera socialista María José Salvador.

 

Ximo Puig e Isabel López, frente al forn del Raval de Xixona, justo al lado de la casa que se cayó de vieja en septiembre.
Ximo Puig e Isabel López, frente al forn del Raval de Xixona, justo al lado de la casa que se cayó de vieja en septiembre.

La pregunta que toca hacerse ahora es por qué el president del Consell, Ximo Puig, que recorrió parcialmente ese casco antiguo, junto a la alcaldesa y toda la Corporación xixonenca, tras el acto del 750º aniversario de la Carta Puebla, no hizo alusión alguna en público a la actuación en la rehabilitación total o parcial o integral o por sectores del casco viejo xixonenc.

¿Forma parte de una estrategia preelectoral perfectamente prediseñada por Puig y López Galera a pocos meses de visitar las urnas o, por el contrario, los problemas de accesibilidad, la venta de viviendas e incluso los derrumbes van a seguir en este área urbana sin solución de continuidad?. Sólo el tiempo lo dirá.

El Consell empezará este año a rehabilitar el casco antiguo de Xixona

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