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Los jabalíes se acercan cada vez más al casco urbano de Jijona

Un jabalí de grandes dimensiones se baña en el barro, uno de sus placeres.

Los cerdos salvajes han provocado numerosos accidentes en las estribaciones del puerto de la Carrasqueta, incluso en la venta San Antonio, en el cruce de la carretera de La Torre, y en esta misma vía de circulación, pero los sustos de los ciudadanos van en aumento. El último, me lo he llevado yo esta misma tarde muy cerca del cementerio con dos grandes machos de casi 100 kilogramos

El jabalí (Sus scrofa) ese mamífero artiodáctilo de la familia de los suidos que obliga ya a muchas administraciones de numerosas comunidades autonómas a considerarlo especie invasora en determinados municipios e incluso ciudades grandes o próximas al mar, empieza a campar a sus anchas en el término municipal de Jijona. Siempre ha habido jabalíes en las lomas más pobladas de vegetación y coníferas del vastísimo término municipal del pueblo del turrón y del helado. Pero se aproximan al casco urbano, como ya ocurre en muchas ciudades de la geografía nacional, sin que parezca que haya solución de continuidad.

Los jabalíes, con volúmenes considerables y peso de hasta cien kilogramos, han causado en los últimos años no pocos accidentes a automovilistas y motociclistas. En especial, en la carretera autonómica CV-800 en su ascenso al puerto de La Carrasqueta. También se han registrado siniestros de vehículos, con grandes daños en la chapa, luces y hasta mecánica del motor, en la carretera que une Xixona con La Torre de les Maçanes, municipio que, por su densa vegetación, ha sido de antiguo un excepcional ecosistema para su reproducción.

El mamífero se ha multiplicado con mucha fuerza en el último cuarto de siglo en Jijona, en especial en la mitad norte del término municipal, en la que existen más pinadas y carrascales que les sirven para dormir durante el día y para hacer sus camas para procrear. Tampoco era infrecuente avistar, incluso de día, a estos animales (o bien solos, por lo general machos, denominados macarenos cuando son de más años o incluso otro que realiza labores de escudero o bien en grupos de hasta veinte ejemplares de todas las edades) en la mitad sur del término. Por ejemplo, en la zona lindante con Busot o incluso en Montnegre de Dalt i de Baix, lindando con Mutxamel.

Con la llegada hace tres lustros de la basura de media Comunidad Valenciana a Piedra Negra, la polémica planta de basuras y reciclaje de Xixona, el animal todavía cobró más capacidad de reproducción. Tanto es así que, como informé en su día, la Conselleria de Medio Ambiente y Vaersa (propietaria hasta 2015 del 50% de la instalación) decidieron vallar todo el perímetro de la parcela que en su día cedió el Ayuntamiento de Jijona.

En los últimos meses, los jabalíes están siendo avistados por multitud de vecinos de Jijona en los lugares más insospechados. En las partidas rurales más próximas al casco urbano, como en Almarx, Sot, Cotelles, Alecua o Aigüeta, junto al castillo almohade. Hace unos meses, un hombre llegó a coger un animal de mediana edad con un lazo en la misma puerta del cementerio municipal, que se halla a escasos metros del instituto de educación secundaria, en el barrio de El Través.

La sequía y falta de comida los aboca a aproximarse al pueblo

Dicen los expertos cinegéticos que el animal, debido a la sequía de los últimos años y a la falta de alimentos (la almendra es su principal manjar), están desplazándose desde los rincones más recónditos de la montaña alicantina para instalarse en pequeñas lomas incluso con escasa vegetación, en cañaverales de los ríos o en barrancos cada vez más próximos al casco urbano.

Puedo dar fe de ello. Eran las seis de la tarde de un día de San José y caminaba tranquilamente por el sendero junto al río Serra, afluente del río Seco, cerca de la finca conocida como La Algarroba. Esa finca rural está perimetrada por una pequeña montaña denominada cabés de l’Algarrova. Dista apenas dos kilómetros en línea recta del casco urbano. Ha cruzado transversalmente esa pequeña montaña y, de repente, he escuchado a apenas veinte metros un atronador ruido de leña seca.

Dos grandes jabalíes, uno de ellos próximo a los cien kilogramos y colmillos que delatan sus miles y miles de almendras partidas, han arrancado de su cama y han realizado la ruta inversa al pueblo en busca de mejor refugio, en dirección al río de Serra y La Torre. Uno de los animales, de menor tamaño y que he podido camptar en lontananza con mi smartfone, ha tomado un sentido próximo a la carretera de Torremanzanas, hoy con más tráfico del habitual al ser festivo. El mamífero se ha detenido cerca de la carretera, ha observado durante unos segundos el movimiento de vehículos y no ha cruzado la carretera, lo que podría haber provocado un accidente.

Quizá debiera el Ayuntamiento de Jijona, que debe ser conocedor de los últimos accidentes provocados por estos animales, trasladar el problema a la Conselleria de Medio Ambiente para tratar de controlar la población. Seguro que halla la colaboración del Club de Caza de Xixona y de los titulares de muchos otros cotos privados de caza. Sin duda, dejar que el jabalí se haga urbanita no es la solución. Entre otras razones, porque si el animal está herido puede atacar a los humanos.

2 comentarios

  • Estimado cazador.
    Le felicito por el articulo. Analiza la situación desde varios puntos de vista, pero en nuestra modesta opinión, los problemas causados por la fauna salvaje los ha provocado el hombre. Los accidentes en las carreteras, ya lo advierten las señales de tráfico, pero si no estamos dispuestos a respetarlas, no hay mas remedio que sufrirlos!!!!!
    El abandono del campo y de las actividades agropecuarias, está dejando un espacio libre en el medio natural, que, como siempre ocurre en la naturaleza, rápidamente es ocupado por otros seres vivos, en este caso los ungulados. ¿Cuántos años hace qué suben camiones, mulas o tractores a por leñas a los montes?. ¿Cuántas fincas no extraen maderas?. ¿Cuántas cabras y vacas faltan en los montes?. ¿Cuántos años hace qué, ni el Ayuntamiento ni los particulares realizan desbroces de matorrales? Aquí tenemos una parte de la respuesta.
    La llegada de otros ungulados como los ciervos o muflones está despertando un interés desmesurado para realizar esperas nocturnas a estás especies que, a pesar de ser ilegal cazarlos en esperas y de noche,, estas esperas son más atractivas para los cazadores. Esta practica muy extendida por la provincia influye mucho, porque se salva el jabalí que ya no es tan deseado y por si hay suerte y entra un rumiante.
    Si a estas esperas nocturnas e ilegales en el interior de los cotos, le sumamos la ausencia de bebederos y comederos, las cacerías y batidas sistemáticas en las zonas de reserva…., nos encontramos que los animales están obligados a realizar continuos desplazamientos para buscar agua, comida y para salvarse de las balas y flechas que les persigue, al no disponer de zonas tranquilas donde refugiarse, reproducirse permanecer ocultos sin causar daños ni accidentes.

    Estos pequeños detalles deberían tenerlos en cuenta a la hora de repartir las culpas. La fauna salvaje, como otros seres vivos, solo tienen una misión, reproducirse y sobrevivir donde pueden. De nosotros depende cómo y dónde les dejemos hacerlo!!!!!!!!!

  • Los jabalies no se hacen urbanistas, se acostumbran a la seguridad de la ciudad que supera a la seguridad del monte. Se acostumbran a la comida de la cuidad si es mejor que la que encuentran en el monte.
    Y los jabalíes no atacan, salvo que estén heridos, y esto lo hace hasta un pájaro y no por eso hay que matar a todos las aves.
    Las cacerias no son la solución, algunas son autenticas salvajadas, los perros matan todo lo que alcanzan y los cazadores cuando no aciertan el disparo, el animal sufre durante días hasta morir……………

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