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El banco de leche materna de Alicante “supera todas las expectativas” antes de cumplir su primer mes

El Hospital General de Alicante instaura su banco de leche materna tras pasar una década reivindicándolo a la conselleria de Sanidad y en solo 3 semanas consigue la colaboración altruista de 34 donantes

TEXTO: L. BAGUR | FOTOS: CELESTE GARCÍA

La lactancia natural es la opción nutricionalmente más completa para alimentar a cualquier recién nacido, pero si el bebé en cuestión es prematuro, la leche materna es todavía más importante. Su sistema digestivo no está del todo maduro y la leche materna es la que menores intolerancias genera, la que estimula el sistema inmune para hacer frente a las infecciones y también la que aporta más nutrientes al bebé.

En torno al 10% de los nacidos en España son prematuros -menores de 37 semanas de gestación- y cerca de un 1% pesa menos de un kilo y medio

Buena parte del personal sanitario que trabaja con neonatos en la Comunidad Valenciana lo tiene claro desde hace años, es por eso que la doctora Reme García y la supervisora de enfermería Mariví Navarro, ambas recientemente jubiladas en el Hospital General de Alicante, pasaron 10 años luchando para que la conselleria de Sanidad autorizase la apertura de un banco de leche materna en su centro hospitalario, ya que el que existía, centralizado en La Fe de Valencia, “era claramente insuficiente, ellos no podían abarcar la distribución de la leche para todos los receptores de la Comunidad Valenciana”.

Las doctoras Cari Tapia, Verónica Escario y Eva García en la planta de Pediatría del Hospital General de Alicante

Al fin, una década después,  la conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública ha cambiado el modelo, ahora es mixto, es decir, que combina el trabajo de hospitales y del Centro de Transfusiones y que existe un solo banco de leche materna en la Comunidad Valenciana desde el que se distribuye la leche ya tratada a donde se necesita. Se aprovecha la capacidad de distribución y procesamiento que ya tiene el Centro de Transfusiones -la leche materna es un fluido biológico que también ha de tratarse- y la otra ‘pata’ del sistema mixto, el Hospital General Universitario de Alicante, La Fe de Valencia y el General de Castellón, se encargan de captar a las donantes y recepcionar la leche.

Por eso, no toda la leche que se dona en Alicante se destina a los neonatos de Alicante, en concreto en el Hospital General “lo que donamos es mucho más de lo que solicitamos”, detalla el doctor Javier González de Dios, jefe del Servicio de Pediatría. Y es que en Alicante se dona mucho. En solo tres semanas desde su creación, ya son 34 las madres que donan voluntariamente su leche. Por eso, y por la buena acogida e implicación de todo el personal hospitalario, los objetivos “se han cubierto con creces”, relata satisfecha Verónica Escario, la pediatra que coordina el banco junto con Dulce Montoro.

¿Quién se beneficia de la leche materna?

Una incubadora del Hospital General de Alicante | C. GARCÍA

La leche materna donada se destina a los bebés prematuros nacidos a las de 32 semanas o menos de gestación y/o con menos de 1,5 kilos de peso, pero también a los que padecen enfermedades digestivas o cardiopatías graves, a aquellos que han sufrido asfixia perinatal o retraso en el crecimiento intrauterino.

Lo ideal es que se alimenten de la leche de sus propias madres, pero ante una situación tan estresante como tener a un bebé prematuro que debe pasar la mayor parte del día en una incubadora es muy habitual que la madre no produzca leche o no sea suficiente. “El impacto emocional de tener un hijo en la UCI es muy grande”, relata Escario, “y hay que alimentarle, y los primeros días son críticos”, sostiene González de Dios. Por eso es fundamental disponer de leche materna “y luego pasar a la de la madre”. Porque en muchas ocasiones esa no producción de leche propia es transitoria, puede que dure solo de un par de días.

Requisitos para ser donante voluntaria

Estas mujeres “extremadamente generosas, altruistas y colaboradoras“, tal y como las describe la doctora Escario, son madres que dan de mamar a bebés de hasta 12 meses. Este requisito se debe a que a partir de entonces, dado que los infantes reciben nutrientes del resto de alimentos que ingieren, la composición de la leche materna varía y ya no tiene tanto contenido proteico y graso como en los primeros meses. De hecho, la leche más nutritiva es la que se conoce como calostro, la primera que genera el cuerpo de la madre.

La doctora Verónica Escario coordina el banco de leche

Las madres que quieren donar deben responder a una entrevista personal sobre su historia clínica y su estilo de vida para descartar a aquellas que tengan adicciones como el tabaquismo, por ejemplo. Se les hace una analítica completa para detectar posibles enfermedades incompatibles y se les informa sobre los métodos de extracción y conservación de la leche -pueden sacarla en sus propios hogares-. En caso de no tener, se les facilita el material necesario, como los extractores de leche, los biberones de recogida o los acumuladores de frío para su transporte.

 

Lactancia natural a demanda

“La leche materna mejora el desarrollo neurológico, se previenen infecciones, evita el desarrollo de enfermedades metabólicas en la edad adulta, protege incluso de la hipertensión y del asma”, sostiene Escario. En el mismo sentido, la Organización Mundial de la Salud pone el foco en los beneficios de la lactancia natural en el crecimiento y desarrollo de los lactantes, pero también en la salud de las madres y en su mejor y más rápida recuperación tras el parto.

La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad, momento en el que se pueden ir introduciendo otros alimentos progresivamente, y mantener la lactancia complementaria hasta al menos los dos años de vida del bebé.

En los primeros meses la alimentación debe ser “a demanda”, es decir, cuando el bebé lo necesite, sin seguir horarios estipulados. Esta es también la recomendación de las instancias médicas aunque la lactancia no sea natural, sino artificial, en caso de que la familia no pueda o no desee optar por la lactancia natural.

En España se inicia la lactancia en el 65% de los recién nacidos y a los seis meses continúa amamantando entre un 15 y un 25% de ellos. Las mayores tasas de lactancia materna se consiguen en hospitales cuyas prácticas promueven la lactancia natural, por eso es fundamental proporcionar formación actualizada sobre lactancia al personal de las áreas de atención materno­infantil y contar con espacios de asesoramiento y apoyo a la lactancia tanto en centros de salud como en hospitales, algo que cada vez se implanta más. No obstante, existen otros muchos factores personales, sociales y laborales determinantes en las bajas cifras de continuación de la lactancia natural más allá de los primeros meses de vida.

La creación de un banco aumenta las tasas generales de lactancia materna

Tal y como detalla la pediatra Verónica Escario, contar con un banco de leche materna aumenta las tasas generales de lactancia en la comunidad en la que se inserta. “Estimula mucho al personal que está trabajando, aumenta la promoción, aumenta la concienciación social, una mamá se estimula más leche y la mamá de al lado también. Es un efecto dominó”, detalla la doctora.

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