Desahucian al propietario del piso en el que vive y se ve en la calle con su hijo menor de edad | Banco Popular rechaza dejarle seguir viviendo allí con un régimen de alquiler social


 Caturla a Martín: "No nos gusta que nos traten como un piojar"




LAURA BAGUR | SANT JOAN- María y su hijo llevaban diez años viviendo en un piso de Sant Joan d'Alacant, un piso que no era suyo, sino de un amigo del ex marido de María, el padre del niño, que volvió hace mucho a su país de origen. Y allí vivieron hasta que les dijeron que debían marcharse porque el dueño del piso iba a ser desahuciado. 

María trató de negociar un alquiler social con el Banco Popular, la entidad que iba a quedarse con el piso. No quería irse de allí, el lugar en el que había crecido su hijo, la casa en la que tenían todas sus cosas, su hogar. Ella podía pagar un alquiler modesto, pero el Banco Popular se negó, detalla el concejal de Servicios Sociales, Juan Ramón Martín.

El hijo de María toca en la banda de música de la Sociedad Musical La Paz. Lleva toda la vida formándose en la entidad con dedicación y responsabilidad. Por eso, cuando se enteraron de su situación, se movilizaron. "Nosotros convivimos todo el año, es familia nuestra", defiende el presidente de la sociedad, José Ángel Espinós. 

Así que les buscaron un sitio donde podrían vivir y fueron al piso del desahucio, "un quinto sin ascensor", a empaquetar y trasladar todas las cosas de María y de su hijo. En total, había "unas quince o veinte cajas de cartón, cuatro maletas y tres bolsas con libros", relata otro de los responsables de los traslados. Todas sus pertenencias, toda su vida. 

El problema es que en la casa donde ahora iba a vivir la familia esos enseres ocupaban demasiado, porque es una vivienda compartida, así que de nuevo, desde la SM La Paz fueron a los servicios sociales municipales para intentar buscar una solución. El concejal, Juan Ramón Martín, se puso en contacto con el presidente de la Junta Mayor de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa, José Manuel Caturla, y le pidió trasladar las pertenencias de María y su hijo a la Casa de la Semana Santa, un edificio propiedad del Ayuntamiento por el que todos los santjoaners han pagado 350.000 euros. 


La Junta Mayor niega su colaboración en el último momento


De nuevo, miembros de la Sociedad Musical La Paz se encargarían de mover las pertenencias de María y su hijo. Pues bien, el mismo día en el que estaba previsto el traslado, a primera hora de la mañana, el concejal Juan Ramón Martín recibe un whatsapp de José Manuel Caturla en el que le comunica que la Junta Mayor había decidido en asamblea la noche anterior que "no podemos aceptar en la Casa de la Semana Santa las cajas de la señora tal y como nos han solicitado".

Para negarse, aunque reconocen que la infraestructura no es suya y por tanto están "a expensas de las decisiones de los responsables municipales", aducen tres argumentos: que no les "parece bien que utilicen el edificio de trastero (...) cuando hay muchos otros espacios", que "estamos cansados que usen la Casa como y cuando quieren, que metan allí a cualquier colectivo sin consultar nada y que no atiendan ninguna petición que les hacemos de limpieza, seguridad, mantenimiento, etc." y que el "material de la señora" es "inservible" y "no nos gusta que nos traten como un piojar". Según se lee en la conversación de whatsapp a la que ha tenido acceso pregoner.es.

En base a su conocimiento de los espacios municipales, porque los pasos de la Semana Santa fueron colocándose en diversos puntos hasta llegar al actual, Caturla sugiere el Mercado Municipal. Deprisa y corriendo, en esa misma mañana, Juan Ramón Martín gestiona con Vanesa Romá, la concejala de Mercado, la cesión de uno de los trasteros de este recinto. Y cedieron uno que estaba vacío, el mismo en el que se guardan los contenedores cada noche. Ahí están todas las pertenencias de María y de su hijo.

Posteriormente, Caturla ha explicado que el whatsapp es solo un fragmento de una conversación más larga "se han sesgado los hechos (...) por una enemistad congénita". No obstante, asegura que seguirán colaborando con servicios sociales y con sus propios planes de acción social, ya que destinan una parte de la subvención que reciben a cuestiones como colaborar con el Centro San Rafael o comprar ropa para las personas sin hogar. Además, puntualiza que ya albergaron en la Casa de la Semana Santa "material de otro desahucio" y sostiene que José Ángel Espinós le dijo que los enseres de María son la ropa de cuando su hijo era pequeño, por lo que la anima a donarla a Cáritas en vez de conservarla, ya que "no la va a usar más".

En su opinión, "los perjudicados somos nosotros" porque diversas concejalías utilizan la Casa de la Semana Santa para almacenar material, como espacio para la asociación Fotoexcursiones y para los ensayos de la colla Amuntegats. Por lo que el requerimiento para guardar allí las pertenencias de María "no es un asunto único y aislado". La Junta Mayor exige seguridad ya que no hay ningún control de quien entra o sale, pero el consistorio no da respuesta a este requerimiento de seguridad, asegura Caturla, tampoco a las peticiones para que se limpie y mantenga el espacio.


*María no es su nombre real.

Publicar un comentario

  1. ¡Qué grande nuestro José Ángel Espinós y toda la Sdad. Musical La Paz! Personas como usted hacen que todavía merezca la pena vivir en San Juan. Gracias y ánimo a las personas que se quedan sin casa.

    ResponderEliminar

 
Top