"Si no sabéis algo, preguntad; no estáis solos, la maternidad y la paternidad es un viaje en el que todos hacemos las mismas paradas"


Lucía Galán en la Casa de Cultura de Mutxamel | FOTO: ZOWY VOETEN

LAURA BAGUR | MUTXAMEL- Las escuelas infantiles de Mutxamel Els Xiquets y Estreletes organizaron ayer una conferencia de Lucía Galán, más conocida como 'Lucía, mi pediatra', nombre del blog que gestiona, en el auditorio de la Casa de Cultura. Bajo el título "educar desde la tranquilidad", en un lenguaje cercano y cargado de humor, Galán dio claves desde su experiencia como madre y pediatra a un auditorio repleto y entusiasmado. El evento, además, era solidario, porque los 600 euros recaudados con las entradas -cada una tenía un precio de dos euros- se entregaron a Afanip, la asociación de familias de niños con prótesis.

El posparto, ese gran desconocido


Buscando constantemente la complicidad del público, Galán comenzó su intervención hablando del posparto, explicando en qué consiste ese periodo en el que "te sientes sola y agotada y todo el mundo celebra el feliz acontecimiento menos tú". En tono reivindicativo, la pediatra lamentó la poca información que existe sobre este proceso, que rara vez se toca en las clases de preparación al parto y que llena de culpabilidad a las nuevas madres precisamente porque lo desconocen. "En mi facultad, mis profesores no invirtieron ni una hora a hablar de posparto", relató, al tiempo que animó a los padres a tener paciencia y no buscar el conflicto porque "ella volverá". Eso sí, Galán advirtió que el posparto normal no debe prolongarse más de un mes e instó a todas aquellas personas cuya tristeza se prolongase más tiempo a buscar ayuda porque podría tratarse de una depresión posparto.

No juzgues y no serás juzgado


A continuación, Galán habló de la intromisión constante que sufren las madres y padres sobre la crianza hagan lo que hagan, ya que siempre habrá alguien a quien le parezca mal. Animó a los asistentes a "untarse con vaselina antes de salir de casa para que nos resbalen estos comentarios" y defendió que no debemos juzgar, sino escuchar. También a los pequeños "no juzguéis a vuestros hijos, escuchadles cuando hablan antes de bombardearles a preguntas y tareas". 

En el auditorio, padres, madres y bebés | FOTO: ZOWY VOETEN

En este sentido, alentó al público a prestar atención a sus hijos, a que la escucha sea activa, con pequeños actos que facilitan la convivencia y ayudan a su autoestima, como despertarse veinte minutos antes para no empezar el día metiéndoles prisa o guardar el móvil a la salida del colegio y dedicar unos minutos a recibirlos. Para ejemplificar mejor hasta qué punto podemos ser molestos con ellos, Galán empleó en varias ocasiones el recurso de trasladar ese comportamiento a una situación entre adultos, "¿a vosotros os gustaría que vuestra pareja empezase cada día diciéndoos venga, venga, vamos, vamos, que tenemos prisa, rápido? ¡Pues a vuestros hijos tampoco!"

FOTO: ZOWY VOETEN

Cuándo ir y cuándo no ir al pediatra


A continuación, Galán explicó de forma muy pedagógica y cercana las diferencias entre las afecciones víricas y bacterianas, defendió el papel de la fiebre y de los mocos y arremetió contra los anticatarrales, mucolíticos y antidescongestivos recetados a niños menores de seis años, porque según la evidencia científica, no funcionan y de hecho, hay países en los que se prohíben por sus efectos adversos. 

"La fiebre es un mecanismo de defensa, no hay que tenerle tanto miedo", sostuvo, al tiempo que explicaba cuál es su función y cuándo debe actuarse contra ella. En este sentido, habló del estado general del niño y otros indicativos como la respiración acelerada o ciertas manchas en la piel para saber si se debe acudir o no al pediatra o a urgencias.

También explicó cómo actuar en caso de diarreas y vómitos y cuándo deben considerarse preocupantes, al tiempo que desmontaba mitos. "Cuanto antes empiecen a comer y a beber normal, antes se recupera la flora intestinal". Eso sí, a la hora de rehidratar a un niño con estas afecciones, explicó que el agua y el suero oral deben suministrarse poco a poco, al igual que la comida. 

Cada conflicto, una oportunidad de aprendizaje


Finalmente, Galán trató las "rabietas" infantiles y explicó a qué se deben hablando de los cerebros superior e inferior. De esta forma, dejó claro desde un punto de vista científico que un niño que se enrabieta "no me está haciendo de rabiar, no quiere llamar la atención, no, simplemente no entiende". La pediatra aportó claves sobre cómo y cuándo actuar y animó a padres y madres a resolver con tranquilidad y empatía cada conflicto sin pretender tratarlos "desde vuestro juicio, vuestras estructuras mentales, vuestra moralidad... Porque no vais a conectar". Así mismo, Galán explicó en qué consiste un "secuestro emocional" y dio recomendaciones para acompañar a nuestros hijos cuando sean presa de ellos. 

Además, defendió que estas situaciones suponen una gran oportunidad para aprender y defendió las rabietas como una expresión de que el niño y su personalidad evoluciona y por lo tanto, como algo positivo, frente a las personas sumisas. "Es bueno que desde pequeños sepan lo que quieren, que tengan iniciativa, claridad de ideas". No obstante, recalcó la necesidad y los beneficios de establecer límites claros y detalló someramente cómo hacerlo de forma firme, cálida y adaptada a la edad del niño, "que a veces hablamos a los pequeñitos como si fueran catedráticos en física nuclear y a los mayores como si fueran más pequeños de lo que son". Aportó sugerencias como utilizar la ironía, preguntar qué ha ocurrido, plantear preguntas que les hagan pensar o expresar cómo se siente el adulto, y remarcó la importancia de juzgar el comportamiento, no a la persona, y de no comparar nunca a los niños con otros. 

Finalmente, Galán proyectó un vídeo sobre su experiencia personal con una enfermedad grave cuando tenía 5 años de la que se recuperó y de la que salió con la firme determinación de ser pediatra y cargada de enseñanzas para aplicar en su práctica profesional. 

Lucía Galán ejerce como pediatra en el Hospital Vithas Medimar Internacional, de Alicante, es madre de dos hijos de diez y ocho años y autora de varios libros sobre crianza, además de encargarse del conocidísimo blog 'Lucía, mi pediatra. Desde la experiencia de mi profesión y la sensibilidad de mi maternidad'.  

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