El alcalde Benjamín Soler admite que aún no ha contactado con la multinacional sueca del mueble, pero anuncia que hay terrenos idóneos en el polígono El Mesell para la tienda de decoración y un macrocentro anexo como exige la compañía


Polígono El Mesell, a las afueras de El Campello. Foto: M.R.S.

REDACCIÓN | EL CAMPELLO- Hace unos meses, fue el alcalde de Elche, el socialista Carlos González, el que hizo suyo el sentir de algunas voces empresariales de la provincia de Alicante y propuso los terrenos anexos a la Institución Ferial Alicantina (IFA) que servirían para su ampliación frustrada en el IFA Arena para que la multinacional sueca del mueble y la decoración Ikea instalase su tienda de fallar finalmente la operación del barrio de Rabasa, donde hace casi una década que se negocia la operación. Ayer, fue el alcalde de El Campello, Benjamín Soler, de Compromís, el que recogió el testigo y anunció suelo idóeno, según su versión, para captar esta importante inversión generadora de riqueza y empleo.

En declaraciones a Radio Alicante de la Cadena Ser, el alcalde Soler mostró claramente su interés porque la multinacional sueca aterrice en El Campello si finalmente no cuaja la operación de Alicante, en suspenso al no dar vía libre el tripartito al centro anexo que en su día negoció Ikea cuando adquirió los terrenos al polémico empresario inmobiliario y contratista Enrique Ortiz. La comisión municipal del Ayuntamiento de Alicante para negociar con Ikea también se halla paralizada.

La propuesta en concreto del alcalde de El Campello pasa por los terrenos del polígino de El Mesell, que está junto a la carretera N-332, frente a la zona del Amerador. Soler dejó clara en la entrevista radiofónica que el polígono ofrece suficientes dimensiones hasta para un macrocentro comercial anexo, que es la pretensión invariable de la multinacional sueca desde que empezó a negociar su ubicación en el barrio alicantino de Rabasa y que ha generado la oposición frontal del Colectivo por Alicante, que agrupa a todas las asociaciones de comerciantes de la capital.

Soler admite que aún no ha contactado con la multinacional, pero tiene previsto hacerlo en próximas fechas para que conozcan de primera mano su propuesta urbanística. "No he contactado aún, simplemente vemos que las cosas se están poniendo difíciles y entendemos que sería una lástima que la comarca perdiese capacidad para albergar un proyecto de este tipo". Soler también admitió que aún no ha trasladado su propuesta al tripartito alicantino que encabeza el socialista Gabriel Echávarri.

Benjamín Soler revela que la zona cuenta con suficiente espacio y buena conectividad con la autopista AP-7, la A-70 y la N-332, la carretera de la costa que une con las dos Marinas, un importante foco potencial de clientes españoles y extranjeros. "Además, estamos a quince kilómetros de Alicante y la zona reúne todas las exigencias e incluso podríamos llevar el Tram hasta las mismas puertas de la tienda de Ikea", indicó Soler en la entrevista radiofónica. "Se están oyendo los nombres de Elche y Benidorm, pero Ikea se tiene que quedar en el área metropolitana de Alicante", añadió. Con esta operación, según explicó el alcalde Soler, el Ayuntamiento quiere evitar, además, el pago de las responsabilidades patrimoniales derivadas de la anulación del PGOU de 2011 por parte del Tribinal Supremo en abril del 2016. Ese PGOU ya preveía  la construcción de un centro comercial de 47.000 metros cuadrados por parte de la empresa Profusa, vinculada al holding de la alimentación murciano que lidera la cárnica El Pozo, que preveía 4 millones de euros de inversión. A la espera de que el alcalde Soler dé más detalles de su ofrecimiento formal a Ikea y de su comunicación con el tripartito de Alicante, la proposición fue ayer ampliamente comentada entre el vecindario no solo de Campello, sino también del resto de municipios de l'Alacantí como Mutxamel, Sant Joan y San Vicente, muy próximos al polígono El Mesell.

Publicar un comentario

 
Top