Un último adiós a una parte fundamental en la historia de nuestra Sociedad Musical


JOSE ÁNGEL ESPINÓS | PRESIDENTE DE LA S.M. LA PAZ -  El pasado 9 de mayo nos dejó Alfredo Amat Mira "Paraeta", que durante los últimos 69 años ha actuado ininterrumpidamente como fliscorno de la banda. Alfredo ha sido una pieza clave en la Sociedad Musical "La Paz"(fundada en 1871) formando parte ininterrumpidamente de diferentes juntas directivas durante más de cuatro décadas. En enero de 1973 fue miembro de su primera junta directiva en la que una comisión de vecinos y músicos se reunieron con el fin de evitar la desaparición de la banda de música que, en aquella época, sufría una grave crisis. Su sencillez y humildad, combinada con una fuerza y perseverancia descomunal, posibilitó que una junta relativamente joven, surgida en el año 1999, aglutinara toda su experiencia para plasmarla en un revolucionario proyecto musical educativo que ha llevado a la entidad musical a liderar la enseñanza musical en la provincia de Alicante.

Personas como él, con su entrega y su esfuerzo incondicional, son las que han permitido mediante su silencioso y discreto trabajo que hoy podamos disfrutar, las nuevas generaciones, de la entidad tal y como la conocemos. Junto a la banda de música, Alfredo dedicó también su tiempo a participar en otra de sus grandes pasiones dentro del mundo de la música como era el canto, siendo miembro de forma activa de la Coral Amanecer, el Coro Alba Olea y el Orfeón San Juan, del que fue miembro fundador. En julio de 1998 fue condecorado con la medalla de oro de la entidad y el estreno del pasodoble ‘Amat’ de su compañero de atril Víctor Pérez.

Nació un 21 de enero de 1936. Su madre, Asunción Mira Alonso, familia del gran músico el maestro Alonso fue quizás la que inculcó esta afición por la música, no solo a él sino a todos sus descendientes. Su padre, Alfredo Amat Sirvent “Paraeta” también desempeñó el cargo de conserje durante las décadas de los cincuenta-sesenta.

Ingresó en la banda de música en la procesión del viernes santo del 26 de marzo de 1948 debutando con la ‘Marcha Fúnebre’ de Chopin bajo la dirección del maestro José Torregrosa. Desde aquel entonces raro fue el ensayo que Alfredo faltaba: con permiso de su mujer Felisa siempre se buscaba el trabajo cerca de casa para poder asistir a todos los ensayos.

Sirvan estas palabras para dedicarle un merecido homenaje por sus 69 años al servicio de la Sociedad Musical "La Paz", la música y la cultura. El pueblo lo sabe, sólo había que observar cómo estaba la parroquia en la tarde del funeral. La banda al completo acompañó al cortejo fúnebre y el grupo de metales de la entidad le dedicó unas emotivas piezas musicales durante la misa. Alfredo se merece esto y más; ya estando muy enfermo tuvo la fuerza de voluntad de cantar en los tres conciertos que ofreció el orfeón San Juan y la orquesta sinfónica de la sociedad musical La Paz, en las iglesias de San Juan, San Vicente y San Nicolás de Alicante, con el exigente programa del Réquiem de Fauré.

Insuperable. Descansa en paz amigo.

La Sociedad Musical la Paz en una imagen de archivo. Foto: TONY GARCÍA

Publicar un comentario

  1. admirable la fuerza impulsora de alfredo! gracias por tantos buenos ejemplos yayo!

    ResponderEliminar

 
Top