El detenido es un español de 36 años, al que se le imputa la autoría de seis delitos de abuso sexual a mujeres, tres de ellas menores de edad 



REDACCIÓN - BUSOT | Gracias a la denuncia de una joven de 17 años de edad, la Guardia Civil de El Campello ha podido detener a este vecino de Busot, como el autor de seis delitos de abuso sexual, tres de ellos cometidos a menores de edad de entre 13 y 17 años . Los agentes investigadores no descartan la aparición de más víctimas, que no hayan denunciado hasta el momento. El detenido ya ha ingresado en prisión, por orden judicial.

El detenido, vecino de Busot, siempre actuaba de la misma forma; seleccionaba y captaba a sus futuras víctimas en el gimnasio de dicha localidad, del que era usuario, y se les ofrecía como preparador físico, argumentando tener una titulación de entrenador personal, convenciéndolas valiéndose también, de la amistad personal que tenía previamente con las respectivas familias de las chicas elegidas.

Según ha desvelado la investigación, el arrestado acudía de forma habitual a dicho gimnasio y se mostraba extremadamente amable y cariñoso con las mujeres que también acudían a dicho centro deportivo. Se acercaba a aquellas que tenían buena presencia física, con la excusa de enseñarles a realizar correctamente un ejercicio y ahí es el momento en el que comenzaba a entablar conversación con ellas para, finalmente, ofrecer sus servicios como entrenador personal y concertar las visitas a su casa.

Tras entrenar con ellas, las convencía para ir a la vivienda, a sabiendas de que su pareja no iba a estar en casa durante ese rato y aquí es donde comienza su “ritual”, detallado a la perfección por la totalidad de sus diferentes víctimas.

Al entrar al domicilio, cierra la puerta de entrada con pestillo y pone música. A continuación les comenta que sería recomendable darles un masaje “deportivo” para crujirles la espalda, excusa con la que comienza a realizar los diversos tocamientos durante 20 minutos, que cronometra con un reloj.  Todas las víctimas coinciden en que, ante estos abusos, él mostraba explícitamente estar disfrutando de la situación con gran placer.

Se tiene conocimiento de que varias mujeres han dejado de acudir a dicho gimnasio de forma repentina, por lo que la Guardia Civil sospecha que pueda haber más casos de abusos sexuales que aun no hayan sido denunciados por las víctimas, por lo que solicita que, si es así, que lo pongan en conocimiento de las Autoridades.

En uno de los casos, la víctima de 26 años, fue a su casa con motivo de una propuesta de un falso trabajo en la cafetería de un supuesto amigo del detenido, quien intentó llevar a cabo el mismo ritual del masaje deportivo, aunque en esta ocasión hubo resistencia por parte de la mujer.

En otro de los casos, la menor relata a los agentes que fue invitada a dicho gimnasio por el detenido, tanto ella como sus amigas, a cambio de esos masajes, supuestamente necesarios para el correcto entrenamiento.

Otra de las menores, en concreto la de 13 años, manifiesta en su denuncia de los hechos que el detenido intentó seguir con esta práctica, valiéndose de la amistad con los padres de la menor, quien tuvo que bloquearle en su teléfono móvil, debido a la insistencia de éste.

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